miércoles, 16 de mayo de 2012

Ética



La ética es una rama de la filosofía que se ocupa del estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir

La palabra ética proviene del latín ethĭcus, y este del griego antiguo ἠθικός, o transcrito a nuestro alfabeto, "êthicos". Es preciso diferenciar al "êthos", que significa "carácter", del "ethos", que significa "costumbre", pues "ética" se sigue de aquel sentido y no es éste.2 Desconocer tal diferencia deriva en la confusión de "ética" y "moral", pues esta última nace de la voz latina "mor, moris", que significa costumbre, es decir, lo mismo que "ethos". Si bien algunos sostienen la equivalencia de ambas doctrinas en lo que a su objeto respecta, es crucial saber que se fundamentan en conceptos muy distintos.

La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racionalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar posteriormente a los distintos ámbitos de la vida personal y social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la utilización de un sistema moral u otro.

Algunos han caracterizado a la ética como el estudio del arte de vivir bien, lo cual no parece exacto, puesto que si se reuniesen todas las reglas de buena conducta, sin acompañarlas de examen, formarían un arte, más no una ciencia



CAPACIDAD DE APRENDER:



En primer lugar, se exponen una serie de ideas para comprender el conocimiento.


Krusche señala unos principios sobre el comportamiento humano, y del alumno, en el proceso de aprendizaje, afirmando la capacidad de cambio y auto transformación que posee todo ser humano, la rapidez con que esto se puede realizar, la utilidad que puede tener, el objetivo de este cambio, las consecuencias y las vistas hacia el futuro.


Estos principios nos ayudan a comprender la conducta del alumno y la posibilidad de cambio.


Papel del alumno en el aprendizaje: fundamental


Profesor: facilitador, promovedor y potenciador del cambio


Poder personal: conocer los objetivos, actuar y avanzar para conocerlos, ser flexibles y tener una prueba que nos permita sabe cuándo hemos llegado al fin que perseguíamos (Loflend)


Aplicación de los principios hacia una dirección: modelo mental que posee el alumno


Un modelo mental son las ideas, creencias y estrategias que impulsan la acción y le dan un significado personal. Es creado por nuestra mente y se construye por medio de experiencias.


Modelos mentales: guías y referentes de la acción


Es más importante el significado de los hechos que ellos mismos (por ejemplo, para un alumno ir al colegio puede ser “diversión”, para otro, “aburrimiento”.


Lo que nos limita negativamente, según Krusche, son los prejuicios pesimistas sobre los hechos.


Aprender:


Es consustancial al ser humano. Su éxito como especie depende de su capacidad de aprender e innovar. La curiosidad es una de sus características más sorprendentes.


En la sociedad actual, sumida en un proceso de intercambio intercultural -globalización- y de aceleración del cambio social por el impacto del desarrollo científico y tecnológico, aprender es algo más que una pulsión humana. Es una sofisticada necesidad cultural que permite a los individuos adaptarse y sobrevivir en un entorno que cambia continuamente, tanto mejor si les ayuda también a preservar su identidad.


En este contexto, aprender deja de ser la actividad propia de una época de la vida -la niñez y la juventud- para convertirse en una necesidad que no ceja, en aprendizaje permanente.


Por otra parte, gracias a los avances de la Psicología, la Sociología y la Pedagogía, así como de las aplicaciones de las nuevas tecnologías a la enseñanza y al aprendizaje, hoy es posible aprender mejor, científicamente. Es posible aprender a aprender.


De hecho, los movimientos actuales de la Pedagogía buscan la democratización de la característica más notable de la educación superior tradicional: la capacidad de pensar por cuenta propia y de desarrollar la propia capacidad de aprender.





La Capacidad de Aprender se va perdiendo con forme a la edad:





Las personas de mayor edad son menos capaces de aprender cosas nuevas debido al deterioro de sus facultades mentales encargadas de esta acción, cada vez más importante con el paso de los años y al estrés soportado, a lo largo de toda una vida. Esta es la teoría a la que ha llegado un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina Mount Sinaí, en Estados Unidos tras realizar un estudio publicado en la revista “Journal of Neurociencia”.


Este trabajo define este proceso de pérdida de capacidades de aprendizaje como una consecuencia del paso de los años en personas maduras que provoca en las neuronas situadas en la corteza pre frontal del cerebro –la relacionada con todo lo relativo a la captación de enseñanzas- una pérdida de formación de conexiones provocada por el estrés acumulado.


 John Morrison, autor principal del estudio, explicó en sus propias palabras esta hipótesis: “suponíamos que estas neuronas se alterarían con la edad, pero la pérdida de plasticidad sináptica en el contexto de la experiencia vital tiene implicaciones profundas para el deterioro cognitivo relacionado con la edad”.

Para llevar a cabo el experimento, el equipo de expertos de la Universidad estadounidense realizó una serie de pruebas a ratas de diferentes edades (jóvenes, maduras y viejas) que estuvieron expuestas a distintos niveles de estrés durante toda su vida.


Los resultados mostraron que los roedores de menor edad sufrieron cambios en las neuronas espinales, las únicas de su organismo utilizadas para formar la sinapsis –o las conexiones entre neuronas-. Esto supone que los ratones de menor edad demostraron una amplia capacidad de adaptación ante experiencias estresantes.


Estos mismos cambios fueron muy poco relevantes o nulos en aquellos animales que presentaban una mayor edad, lo que demuestra que sus facultades para aprender y convivir en un entorno hostil eran muy poco favorables.


Las acciones e intercambios de sustancias químicas que se producen en el cerebro, en respuesta a las experiencias vitales que vive una persona, son aquellas que tienen lugar en la corteza frontal de este órgano, y que envía impulsos a otras partes del cuerpo. Sin embargo, esta capacidad se va perdiendo de forma gradual a medida que el cerebro va envejeciendo y las neuronas son menos capaces de responder ante determinadas situaciones.